viernes, 28 de octubre de 2011

Alfabetizar es comunicar.

En el transcurso del tiempo se ha confundido a la comunicación con los medios y la educación con sus métodos y técnicas.
Desde Latinoamérica la primera aportación a la teoría de la comunicación se produjo en y desde el campo de la educación en la pedagogía de Paulo Freire. Partiendo de un lenguaje muy peculiar y con una filosofía de la educación renovadora propuso que tenía que estar fundamentada en la conciencia de la realidad cotidiana vivida por la población y jamás reducirla a simple conocimiento de letras, palabras y frases.
Con esta filosofía desarrolló el método con el que se conocería en todo el mundo fundando en el principio de que el proceso educativo debe partir de la realidad que rodea al educando.
Búsqueda de las palabras generadoras buscando la riqueza silábica y su sentido vivencial. Codificación de las palabras en imágenes visuales que estimulen el tránsito de la cultura del silencio a la conciencia cultural. 
También, vínculo el sentido de la comunicación a la generación de un lenguaje capaz de nombrar el mundo propio.
Además, pensar el acontecimiento como praxis exige ir más allá de las formas para entrever las mediaciones que religan la palabra a la acción  y constituyen las claves del proceso de liberación.
Según, Paulo Freire la opresión interiorizada por las sociedades Latinoamericanas, cuando el oprimido vio en el opresor su testimonio de hombre.
Partiendo de la teoría de Freire, y al mismo tiempo de ser acción el lenguaje es expresión entendida como su potencia primordial la de hacer existir la significación, la expresión estudiada de manera como el sujeto habita la palabra, dar cuenta de la experiencia que para el sujeto es el hablar. Relacionándolo en una experiencia de la práctica había un alumno inmigrante de otra nacionalidad y al pertenecer a otra cultura le costaba entender palabras que para él tenia otro significado y no el mismo que tiene acá. Esté alumno no debe ser tratado como un incapaz o un retardado, sino con ayuda y compromiso de su docente acompañándolo en su proceso de aprendizaje. Es decir, cuando una docente tiene a su cargo alumnos que llegan al jardín con diferentes grados de apropiación de la lengua, desde su proyecto educativo debe considerar esas diferencias, tomándolas como valiosas por que son las formas en que los chicos se comunican y se hacen entender. También analizando las maneras de intervención que permitirán el enriquecimiento de la comunicación.
La puerta a la comunicación que nos abre es a su estructura diálogica. Hay comunicación cuando el lenguaje da forma a la conflictiva experiencia del convivir, cuando se constituye en horizonte de reciprocidad de cada hombre con los otros en el mundo.

Hablar no es sólo servirse de una lengua sino poner un mundo en común, hacerlo lugar de encuentro. El lenguaje es la instancia en que emergen mundo y hombre a la vez. Y aprender a hablar es aprender a decir el mundo, decirlo desde la experiencia de la tierra.
Y al mismo tiempo deser acción el lenguaje es expresión entendida como su potencia primordial la de hacer existir la significación. La manera como el sujeto habita la palabra, dar cuenta de la experiencia que para el sujeto es el hablar.
El analfabeto es el hombre impedido de decir su palabra. Y la analfabetización será  entonces la praxis educativa que devuelve a los hombres su derecho a decir lo que viven y sueñan, a ser tanto testigos como actores de su vida y su mundo.
Analizando lo que dice Freire, llamó cultura del silencio al conjunto de pautas y acciones y esquemas de pensamiento que conforman la mentalidad y el comportamiento de los latinoamericanos desde la conquista. Las sociedades consagraban la figura del patrón  y su poder en las tierras y en las gentes. De esta manera impedidos de crecer, hablar. La única vos que se podía escuchar es el silencio a que se nos sometió. La opresión fue moldeando la conciencia, el mutismo y la pasividad se interiorizaron hasta pensar que el oprimido vio en el opresor su testimonio de hombre. Relacionándolo con una experiencia de la práctica  los conceptos de Freire, se considera aquellos alumnos que por venir de familias con antecedentes delictivos o por vivir en un entorno y contexto en el que el robo y la droga son naturalizados por esos alumnos. En la institución educativa a la que asisten tienen problemas de  conducta, son en ocasiones violentos, y se dispersan con facilidad, llamando la atención constantemente. Por lo tanto, existen docentes que juzgan a esos alumnos con la idea de que no tienen futuro, que terminaran igual que sus familias,  por otro lado existen docentes que aportan su granito de arena  día a día para lograr un cambio, por mínimo que sea en esos alumnos y que el día de mañana sean personas de bien. Por medio de la dedicación y el compromiso que tomé la docente, deberá trabajar con el contexto del alumno y así llevará a cabo el proceso alfabetizador. 
Según Paulo Freire, aún sin saber leer, el no es una persona ignorante, por que antes de aprender las letras, sabía hacer otras cosas, es decir  no existe nadie más culto que otro, existen culturas paralelas que se complementan en la vida social.
Aprendió la categoría del saber como lo aprendido existencialmente por el conocimiento vivido de sus problemas y los de su comunidad.  


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